jueves 8 de octubre de 2009
miércoles 7 de octubre de 2009
Inquieta
Soñé que te era infiel; te era infiel con alguien que no conocía y que ni siquiera me gustaba. Sabía que no estaba siendo leal, pero estaba convencida de que lo comprenderías. Después no sabía si debía decírtelo, empezaba a sospechar que no te haría gracia.
Estaba en el sur con mamá. ¿En Granada? Ella había estado allí muchos años antes y había dejado algunas cosas en un escondrijo secreto en lo alto de un árbol. Subíamos, ella y yo, al árbol, y cuando estábamos llegando arriba ese hombre nos adelantaba, incomodándonos. Mamá ya no estaba, sólo él y yo, y yo sentía que no podía ni debía decirle que no.
Soñé más cosas, pero las he olvidado.
Estaba en el sur con mamá. ¿En Granada? Ella había estado allí muchos años antes y había dejado algunas cosas en un escondrijo secreto en lo alto de un árbol. Subíamos, ella y yo, al árbol, y cuando estábamos llegando arriba ese hombre nos adelantaba, incomodándonos. Mamá ya no estaba, sólo él y yo, y yo sentía que no podía ni debía decirle que no.
Soñé más cosas, pero las he olvidado.
miércoles 23 de septiembre de 2009
Sin aliento
Tres semanas sin parar para adecentar el piso. Dos semanas sin parar porque estuve tres semanas fuera. El fin de semana fuera otra vez. No tengo tiempo de pensar, de descansar ni de quererte. Y te echo tanto de menos...
viernes 4 de septiembre de 2009
Mi vieja herida de Touch
Ayer no sabía dónde meterme. Andaban por aquí los carpinteros de las ventanas, que se suponía que ya terminaban hasta que se les rompió el más grande de los cristales, el carpintero de la cocina, que traía un ayudante y al electricista y que dejará cabos para la semana que viene, y luego llegó el carpintero de los armarios, que espera terminar hoy o mañana. Me senté en un rincón y me puse a jugar con el móvil.
Por la noche me dolía la mano. No tenía muy claro si era por haber estado jugando o por haber fregado la cocina, era un dolor difuso. Pero a las seis de la mañana me desperté y el dolor ya se había definido. Me dolía el pulgar en el punto en que se une a la muñeca, me dolía el codo, e incluso me dolía un poco el hombro. Creía que no iba a poder dormir, tanto me dolía, pero me dormí. Y soñé. Soñé que iba a una especie de instituto y que por algún motivo estaba cerrado y no podíamos entrar. Estaba con una de ellas y una de ellas me propuso ir a pasar el rato a su casa. Yo no quería perder clases, pero al fin y al cabo no se sabía muy bien cuándo iban a abrir el instituto, así que acepté ir un rato. Era una chica rubia muy guapa, cuya familia era muy rica. Fuimos a su casa y nos tumbamos en el suelo de la habitación. Dijimos que no nos dormiríamos, pero en el fondo sabíamos que nos íbamos a dormir. Despertamos al cabo de unas horas y las dos teníamos muchísimas ganas de mear. Pero no contábamos con que su padre estaba durmiendo en la habitación de al lado, y que podríamos despertarle, lo que no era precisamente aconsejable. Era un tipo muy rígido. Pero no podíamos aguantar más. Primero fue mi amiga y después yo. Y cuando yo estaba meando, sentada en el wáter semidesnuda, apareció en la puerta el padre con cara de ogro. No sé por qué, creyó que yo era un chico y me tiró unos pantalones. Yo seguía meando, parecía que mi vejiga hubiera crecido hasta tamaños imposibles. Cuando terminé, vino la chica y me dijo que ya había hablado con su padre y lo había entendido todo (y yo me preguntaba qué demonios era lo que había que entender). Y entonces apareció su hermano, que se parecía mucho a un chico del que yo estaba pillada en el principio de los tiempos. Me decía que su padre nos invitaba a pizza y que de qué la quería yo. Rechacé la pizza y fui al cuarto a buscar mi ropa. Estaban los tres sentados amigablemente. Y llegó la madre con las pizzas, saludó a todo el mundo y me dijo que me quedara, pero yo prefería irme. Le pedí a mi amiga que me enseñara el camino hasta la puerta (la casa era muy grande y antes habíamos aparecido directamente en su habitación. Salimos las dos por la puerta de la habitación, hacia el baño y la habitación del padre, y su hermano insistió en acompañarnos. Algo me pasó entonces, porque me puse a besarle y volvimos a teletransportarnos. Pasamos por el patio, una especie de claustro, y aparecimos en la calle, y seguíamos besándonos y a mí me empezaba a parecer que besarle no era tan buena idea, me estaba empezando a cansar. Allí apareció un chico que se ofrecía a llevar a mi amiga, así que su hermano se ofreció a llevarme a mí. Tenía un vehículo muy extraño. Sólo tenía asiento para uno, pero él estaba empeñado en que cabíamos los dos. Había dos ruedas en la parte de delante y una debajo del asiento. El chico creía que tenía sidecar, pero al intentar sentarme me di cuenta de que también estaba hecho de lona y de que si viajara allí sentada me quemaría el culo. Miré para él y me di cuenta de que estaba completamente desnudo. Le pedí que me dejara una esquinita de su asiento, y lo hizo, pero los dos estábamos muy incómodos. Nos pusimos en marcha y no lograba controlar su vehículo, así que se metió en un edificio que dentro tenía lo que se suponía era una pista de atletismo, pero parecía que fuera de la época de los romanos, porque estaba en ruinas y el suelo lleno de desniveles. Por lo visto pretendía controlar el vehículo allí dentro y luego salir.
Y entonces aparecí en una bañera. Tenía rocas con agujeros y me pareció ver que algo vivo se metía en uno de los agujeros. Moví la roca y el algo salió por otro lado. Era una especie de pez negro como de diez centímetros de largo. No me daba asco, pero me daba miedo. Sabía que podía ser peligroso. Me recordaba de alguna manera a una lamprea. Pero cuando le presté atención se convirtió en un pez. En tonos azulados y plateados y con escamas grandes como las de las viejas. Recuerdo que pensé en escamarlo, pero reaccioné: no se escama un pez para conservarlo vivo, se hace cuando ya está muerto para cocinarlo. Entonces saltó de la bañera y se escondió y vi cómo su sombra crecía y tomaba la forma de un pelícano. Y seguía creciendo y ya no cabía en su escondite y se había convertido en un pterodáctilo, y yo tenía mucho miedo y creo que grité.
Y lo siguiente que recuerdo es que me desperté y ya era casi la hora de levantarme, y el brazo me seguía doliendo muchísimo. Y no sabía qué hacer, así que llamé a mi amor a ver si a él se le ocurría algo. Sabía que estaría despierto y que no se queda en blanco como yo y sólo hablar con él sería un bálsamo. Iba a bajar a la farmacia en cuanto llegara el carpintero de la cocina (me dijo que llegaría a las nueve o nueve y media, pero yo sabía que era mentira, ayer se retrasó hora y media), pero aún no ha llegado y ya estoy mucho mejor.
Por la noche me dolía la mano. No tenía muy claro si era por haber estado jugando o por haber fregado la cocina, era un dolor difuso. Pero a las seis de la mañana me desperté y el dolor ya se había definido. Me dolía el pulgar en el punto en que se une a la muñeca, me dolía el codo, e incluso me dolía un poco el hombro. Creía que no iba a poder dormir, tanto me dolía, pero me dormí. Y soñé. Soñé que iba a una especie de instituto y que por algún motivo estaba cerrado y no podíamos entrar. Estaba con una de ellas y una de ellas me propuso ir a pasar el rato a su casa. Yo no quería perder clases, pero al fin y al cabo no se sabía muy bien cuándo iban a abrir el instituto, así que acepté ir un rato. Era una chica rubia muy guapa, cuya familia era muy rica. Fuimos a su casa y nos tumbamos en el suelo de la habitación. Dijimos que no nos dormiríamos, pero en el fondo sabíamos que nos íbamos a dormir. Despertamos al cabo de unas horas y las dos teníamos muchísimas ganas de mear. Pero no contábamos con que su padre estaba durmiendo en la habitación de al lado, y que podríamos despertarle, lo que no era precisamente aconsejable. Era un tipo muy rígido. Pero no podíamos aguantar más. Primero fue mi amiga y después yo. Y cuando yo estaba meando, sentada en el wáter semidesnuda, apareció en la puerta el padre con cara de ogro. No sé por qué, creyó que yo era un chico y me tiró unos pantalones. Yo seguía meando, parecía que mi vejiga hubiera crecido hasta tamaños imposibles. Cuando terminé, vino la chica y me dijo que ya había hablado con su padre y lo había entendido todo (y yo me preguntaba qué demonios era lo que había que entender). Y entonces apareció su hermano, que se parecía mucho a un chico del que yo estaba pillada en el principio de los tiempos. Me decía que su padre nos invitaba a pizza y que de qué la quería yo. Rechacé la pizza y fui al cuarto a buscar mi ropa. Estaban los tres sentados amigablemente. Y llegó la madre con las pizzas, saludó a todo el mundo y me dijo que me quedara, pero yo prefería irme. Le pedí a mi amiga que me enseñara el camino hasta la puerta (la casa era muy grande y antes habíamos aparecido directamente en su habitación. Salimos las dos por la puerta de la habitación, hacia el baño y la habitación del padre, y su hermano insistió en acompañarnos. Algo me pasó entonces, porque me puse a besarle y volvimos a teletransportarnos. Pasamos por el patio, una especie de claustro, y aparecimos en la calle, y seguíamos besándonos y a mí me empezaba a parecer que besarle no era tan buena idea, me estaba empezando a cansar. Allí apareció un chico que se ofrecía a llevar a mi amiga, así que su hermano se ofreció a llevarme a mí. Tenía un vehículo muy extraño. Sólo tenía asiento para uno, pero él estaba empeñado en que cabíamos los dos. Había dos ruedas en la parte de delante y una debajo del asiento. El chico creía que tenía sidecar, pero al intentar sentarme me di cuenta de que también estaba hecho de lona y de que si viajara allí sentada me quemaría el culo. Miré para él y me di cuenta de que estaba completamente desnudo. Le pedí que me dejara una esquinita de su asiento, y lo hizo, pero los dos estábamos muy incómodos. Nos pusimos en marcha y no lograba controlar su vehículo, así que se metió en un edificio que dentro tenía lo que se suponía era una pista de atletismo, pero parecía que fuera de la época de los romanos, porque estaba en ruinas y el suelo lleno de desniveles. Por lo visto pretendía controlar el vehículo allí dentro y luego salir.
Y entonces aparecí en una bañera. Tenía rocas con agujeros y me pareció ver que algo vivo se metía en uno de los agujeros. Moví la roca y el algo salió por otro lado. Era una especie de pez negro como de diez centímetros de largo. No me daba asco, pero me daba miedo. Sabía que podía ser peligroso. Me recordaba de alguna manera a una lamprea. Pero cuando le presté atención se convirtió en un pez. En tonos azulados y plateados y con escamas grandes como las de las viejas. Recuerdo que pensé en escamarlo, pero reaccioné: no se escama un pez para conservarlo vivo, se hace cuando ya está muerto para cocinarlo. Entonces saltó de la bañera y se escondió y vi cómo su sombra crecía y tomaba la forma de un pelícano. Y seguía creciendo y ya no cabía en su escondite y se había convertido en un pterodáctilo, y yo tenía mucho miedo y creo que grité.
Y lo siguiente que recuerdo es que me desperté y ya era casi la hora de levantarme, y el brazo me seguía doliendo muchísimo. Y no sabía qué hacer, así que llamé a mi amor a ver si a él se le ocurría algo. Sabía que estaría despierto y que no se queda en blanco como yo y sólo hablar con él sería un bálsamo. Iba a bajar a la farmacia en cuanto llegara el carpintero de la cocina (me dijo que llegaría a las nueve o nueve y media, pero yo sabía que era mentira, ayer se retrasó hora y media), pero aún no ha llegado y ya estoy mucho mejor.
miércoles 2 de septiembre de 2009
Sin palabras
Esta noche tenía una idea en la cabeza. Pensé en sacar el ordenador y escribirla, pero estaba cansada y hoy tenía que madrugar y pasé. Ahora la idea da vueltas por mi cabeza, pero no logro alcanzarla. La veo de lejos, pero no la distingo, así que no puedo plasmarla.
Llevo diez días en Gijón, gestionando obras y reparaciones, tirando basura y limpiando. Me voy a gastar doce mil euros, y espero que merezca la pena. Las ventanas eran del año setenta y ya no cerraban, así que las cambio. Me daría vergüenza alquilar un piso que en invierno va a ser una nevera. Dejé la de la cocina, que está un poco mejor, para otra ocasión. También van a montar dos armarios empotrados, los de las habitaciones, para que estén presentables. Creo que quedarán bien. Y además voy a cambiar los muebles de la cocina, porque están rotos y porque la cocina ya no funciona bien. En cuanto esté todo hecho, haré fotos para buscar inquilinos. Dejo para otra ocasión arreglar los baños y el suelo, bastará con una buena limpieza, y el armario de la entrada, que tirará de momento con una mano de pintura y una cerradura.
Me había acostumbrado a no estar nunca sola. Echo de menos a mi amor. Pero creo que ésta va a ser una buena experiencia. Quince días en esta casa que hace muchos años sentí como mía y que ahora recupero sólo para volver a abandonarla en cuanto esté lista. En octubre vendrá alguien a vivir aquí, y ya no tendremos donde volver... pero nos tenemos la una a la otra.
Llevo diez días en Gijón, gestionando obras y reparaciones, tirando basura y limpiando. Me voy a gastar doce mil euros, y espero que merezca la pena. Las ventanas eran del año setenta y ya no cerraban, así que las cambio. Me daría vergüenza alquilar un piso que en invierno va a ser una nevera. Dejé la de la cocina, que está un poco mejor, para otra ocasión. También van a montar dos armarios empotrados, los de las habitaciones, para que estén presentables. Creo que quedarán bien. Y además voy a cambiar los muebles de la cocina, porque están rotos y porque la cocina ya no funciona bien. En cuanto esté todo hecho, haré fotos para buscar inquilinos. Dejo para otra ocasión arreglar los baños y el suelo, bastará con una buena limpieza, y el armario de la entrada, que tirará de momento con una mano de pintura y una cerradura.
Me había acostumbrado a no estar nunca sola. Echo de menos a mi amor. Pero creo que ésta va a ser una buena experiencia. Quince días en esta casa que hace muchos años sentí como mía y que ahora recupero sólo para volver a abandonarla en cuanto esté lista. En octubre vendrá alguien a vivir aquí, y ya no tendremos donde volver... pero nos tenemos la una a la otra.
miércoles 26 de agosto de 2009
La prueba de fuego
Me digo a mí misma que si no parara explotaría. Me busco excusas para parar y descansar. Y ya se me acabaron las excusas. He estado tanto tiempo viendo la serie que ahora me duele la cabeza. Pero se terminó. Los últimos capítulos incluso me hacían saltar las lágrimas. Estar aquí me tiene las emociones a flor de piel. Porque echo de menos y porque quiero terminar y no logro ver la luz al final del tunel. Pasé la mañana haciendo gestiones. Desde las nueve y media, porque a las diez venían a medir los armarios. Después salí a pagar las obras y se me ocurrió buscar alguien que me cambiara los muebles de la cocina antes del 14 de septiembre. Parece que lo encontré. Entonces se me ocurrió investigar qué tengo que hacer para alquilar el piso de forma legal. Me dirigieron a la Empresa Municipal de Vivienda, que está en la otra punta de la ciudad. Por lo visto basta con firmar un contrato privado. No me apetecía coger el autobús para volver a casa, aparte de que no me quedaba dinero en la cartera. Volví andando, comí y desde entonces estoy vegetando en el sofá. Reuniendo fuerzas para sacar la basura...
martes 25 de agosto de 2009
No quería venir
Quería quedarme en casa, pero esto era necesario. Dudaba con las fechas, pero el sábado miré los precios y encontré una oferta para salir el lunes a las siete de la mañana. Estaba nerviosa, tenía miedo de no oir el despertador, y además se me ocurrió la genial idea de hacer té frío y beberme tres vasos. No pude dormir. Dí vueltas en la cama durante una hora y después me levanté. Estuve mirando cámaras de fotos y creo que ya me he decidido por una, aunque aún me falta tenerla en la mano. A las cuatro y cuarto volví a la cama, incluso dormí un poquito, unos veinte minutos. A las cinco sonó el despertador.
Desayuné, me vestí y salí para la estación. Esperaba dormir en el tren, pero mis ojos seguían como platos. Vi tres capítulos y puse música. Ya eran más de las diez. Con la música me adormilé un poco, pero cuando llegamos a Oviedo me volví a despertar y ya no dormí más. Dediqué el resto de la mañana a hacer limpieza, recados y gestiones. Y también la tarde hasta las siete. Había pedido que pasaran a recoger muebles viejos y tenía que bajarlos a partir de las nueve, así que me tumbé en el sofá a descansar un poco. Y me dormí. Me desperté a las ocho y media, adormilada y muerta de frío. No me apetecía bajar los trastos, pero hice de tripas corazón y logré hacerlo. Y entonces, como era demasiado pronto para irme a la cama, puse otra vez la serie. No sé cuántos capítulos vi. Muchos. Entre medias me lavé los dientes y me metí en la cama. Me dieron las tres. Tenía hambre. Asalté la nevera.
Y entonces me puse a pensar. Pensé que las noches van a ser tristes, van a ser blancas, porque están vacías. Los días están tan llenos que no tengo tiempo ni de ponerme a pensar. Pero cuando llega la noche y tengo que irme a la cama, entonces me doy cuenta de cuánto me he acostumbrado a compartir sábanas, a compartir sueños, a compartir calor...
Desayuné, me vestí y salí para la estación. Esperaba dormir en el tren, pero mis ojos seguían como platos. Vi tres capítulos y puse música. Ya eran más de las diez. Con la música me adormilé un poco, pero cuando llegamos a Oviedo me volví a despertar y ya no dormí más. Dediqué el resto de la mañana a hacer limpieza, recados y gestiones. Y también la tarde hasta las siete. Había pedido que pasaran a recoger muebles viejos y tenía que bajarlos a partir de las nueve, así que me tumbé en el sofá a descansar un poco. Y me dormí. Me desperté a las ocho y media, adormilada y muerta de frío. No me apetecía bajar los trastos, pero hice de tripas corazón y logré hacerlo. Y entonces, como era demasiado pronto para irme a la cama, puse otra vez la serie. No sé cuántos capítulos vi. Muchos. Entre medias me lavé los dientes y me metí en la cama. Me dieron las tres. Tenía hambre. Asalté la nevera.
Y entonces me puse a pensar. Pensé que las noches van a ser tristes, van a ser blancas, porque están vacías. Los días están tan llenos que no tengo tiempo ni de ponerme a pensar. Pero cuando llega la noche y tengo que irme a la cama, entonces me doy cuenta de cuánto me he acostumbrado a compartir sábanas, a compartir sueños, a compartir calor...
¡¡Sorpresa!!
¡¡Tengo Internet gratis en la esquina del sofá y en mi lado de la cama!! ¡¡Y sin hacer contorsionismos!!
Estoy pasando unos días en la que fue mi casa durante muchos años. Y por primera vez en mucho tiempo logro ver todo el potencial que tiene. No quería venir, quería quedarme en los brazos de mi amor, pero tengo la sensación de que estos quince días van a ser un punto de inflexión en mi vida. Creo que voy a soltar un lastre muy pesado, uno de esos que no te dejan avanzar. Creo que este va a ser mi año.
Estoy pasando unos días en la que fue mi casa durante muchos años. Y por primera vez en mucho tiempo logro ver todo el potencial que tiene. No quería venir, quería quedarme en los brazos de mi amor, pero tengo la sensación de que estos quince días van a ser un punto de inflexión en mi vida. Creo que voy a soltar un lastre muy pesado, uno de esos que no te dejan avanzar. Creo que este va a ser mi año.
sábado 22 de agosto de 2009
Un recuerdo...
...para mamá, que hoy hubiera cumplido sesenta y cuatro años. A la que recordé ahora que estuve en la isla, con gente que la quería y que aún la quiere. Que sería feliz de ver lo feliz que soy ahora. A la que no pude presentar al amor de mi vida. A la que sigo recordando cada día.
No sabía qué hacer para ella, hasta que me puse a calcular. Hay una canción que me encanta y que hoy le quiero dedicar. Para ti, mamá, estés donde estés...
No sabía qué hacer para ella, hasta que me puse a calcular. Hay una canción que me encanta y que hoy le quiero dedicar. Para ti, mamá, estés donde estés...
Una consulta con mi inconsciente
Soñé que estaba en la consulta del endocrino. Era una chica rubia, argentina. Quise apuntar su nombre para cuando me despertara. Se apellidaba Obéyor, o algo así. Aunque a ratos parecía un señor mayor. Me daba mucha confianza y yo, en mi sueño, quería recordar todos los datos para buscarla cuando estuviera despierta. Le hablaba de todos mis síntomas, uno a uno, de todas mis intolerancias, del tema de las hormonas. Recuerdo que pensé que era buena idea escribir una lista detallada, para cuando fuera de verdad, o para cuando fuera a visitar a mi médica.
Recuerdo que me preocupaba -me preocupa- la fragilidad de mis articulaciones. Hace tres años pasé dos meses a dieta estricta. Aún no había descubierto las legumbres y los frutos secos. Adelgacé alrededor de diez kilos. Pero empecé a sentirme frágil, a notar que a veces mis tobillos y mis rodillas se negaban a responder. Empecé a ser aún más consciente de la hinchazón sinovial de mis rodillas, empecé a preocuparme por ella, pero asumí que no había nada que yo pudiera hacer, ya que llevan así muchos años y la única solución del traumatólogo era sacar el líquido con una jeringuilla, como hizo con la hinchazón de mi tobillo (me dijo que iba a hacer una biopsia para analizarlo y lo que hizo fue sacar todo el líquido; no volvió a hincharse).
También le hablaba de cómo la depilación láser no ofrecía garantías, de cómo el ginecólogo de la clínica a la que consulté me había dicho que lo único que podía hacer era tomar anticonceptivos. No era el primero que me lo decía. Cuando me decidí a hacerlo, consulté a una ginecóloga (otra más) y me dijo que sí, que lo más adecuado eran las hormonas, que me recetaría anticonceptivos, que me aconsejaba los anillos vaginales y que lo único que tenía que hacer era un análisis de sangre para confirmar que estaba en condiciones de empezar. No me gustó esa ginecóloga, hablaba con mucho miedo del cáncer e intentaba meterme a mí el miedo en el cuerpo -y no quiero, bastante miedo tengo yo ya como para que me metan más-. Esperé un tiempo, aguanté mientras el vello era el único motivo para hacerlo. Pero cuando tuve otro motivo (léase pareja estable), decidí intentarlo una vez más. Había oído que el médico adecuado para tratar mi problema no era un ginecólogo, sino un endocrino, y dejé que el médico de cabecera decidiera por mí. No tenía ni idea de qué hacer y me mandó al ginecólogo, simplificando la historia y pidiéndome que fuera yo quien explicara el problema. Me hicieron una revisión rutinaria y me dijeron que podía empezar con los anillos incluso antes de tener los resultados del análisis, que probablemente confirmarían que podía empezar... (¡¡¡!!!) De todos modos esperé a tener los análisis, por si acaso. Y empecé a usarlos, pero a veces tengo la sensación de que el estudio previo debería haber sido más exhaustivo y por eso en mi sueño iba a un endocrino privado.
El otro motivo importante era el ajuste de la dieta. Mi médica me prohibió hace muchos años tomar cereales (incluso arroz), lácteos (incluso yogures) y azúcares. Me deja saltarme la dieta una vez a la semana, pero hay temporadas en las que me cuesta mucho esfuerzo adaptarme a tantas restricciones, ya que antes de eso mi dieta estaba basada en los cereales y además uno de mis alimentos preferidos es el queso. El (la) endocrinólogo del sueño me decía que íbamos a probar cosa por cosa para poder definir claramente qué cosas puedo comer y cuáles no. En realidad, es una idea de mi chico que podríamos poner en práctica sin ayuda de nadie, pero... ¿seremos capaces?, ¿seré capaz?
Recuerdo que me preocupaba -me preocupa- la fragilidad de mis articulaciones. Hace tres años pasé dos meses a dieta estricta. Aún no había descubierto las legumbres y los frutos secos. Adelgacé alrededor de diez kilos. Pero empecé a sentirme frágil, a notar que a veces mis tobillos y mis rodillas se negaban a responder. Empecé a ser aún más consciente de la hinchazón sinovial de mis rodillas, empecé a preocuparme por ella, pero asumí que no había nada que yo pudiera hacer, ya que llevan así muchos años y la única solución del traumatólogo era sacar el líquido con una jeringuilla, como hizo con la hinchazón de mi tobillo (me dijo que iba a hacer una biopsia para analizarlo y lo que hizo fue sacar todo el líquido; no volvió a hincharse).
También le hablaba de cómo la depilación láser no ofrecía garantías, de cómo el ginecólogo de la clínica a la que consulté me había dicho que lo único que podía hacer era tomar anticonceptivos. No era el primero que me lo decía. Cuando me decidí a hacerlo, consulté a una ginecóloga (otra más) y me dijo que sí, que lo más adecuado eran las hormonas, que me recetaría anticonceptivos, que me aconsejaba los anillos vaginales y que lo único que tenía que hacer era un análisis de sangre para confirmar que estaba en condiciones de empezar. No me gustó esa ginecóloga, hablaba con mucho miedo del cáncer e intentaba meterme a mí el miedo en el cuerpo -y no quiero, bastante miedo tengo yo ya como para que me metan más-. Esperé un tiempo, aguanté mientras el vello era el único motivo para hacerlo. Pero cuando tuve otro motivo (léase pareja estable), decidí intentarlo una vez más. Había oído que el médico adecuado para tratar mi problema no era un ginecólogo, sino un endocrino, y dejé que el médico de cabecera decidiera por mí. No tenía ni idea de qué hacer y me mandó al ginecólogo, simplificando la historia y pidiéndome que fuera yo quien explicara el problema. Me hicieron una revisión rutinaria y me dijeron que podía empezar con los anillos incluso antes de tener los resultados del análisis, que probablemente confirmarían que podía empezar... (¡¡¡!!!) De todos modos esperé a tener los análisis, por si acaso. Y empecé a usarlos, pero a veces tengo la sensación de que el estudio previo debería haber sido más exhaustivo y por eso en mi sueño iba a un endocrino privado.
El otro motivo importante era el ajuste de la dieta. Mi médica me prohibió hace muchos años tomar cereales (incluso arroz), lácteos (incluso yogures) y azúcares. Me deja saltarme la dieta una vez a la semana, pero hay temporadas en las que me cuesta mucho esfuerzo adaptarme a tantas restricciones, ya que antes de eso mi dieta estaba basada en los cereales y además uno de mis alimentos preferidos es el queso. El (la) endocrinólogo del sueño me decía que íbamos a probar cosa por cosa para poder definir claramente qué cosas puedo comer y cuáles no. En realidad, es una idea de mi chico que podríamos poner en práctica sin ayuda de nadie, pero... ¿seremos capaces?, ¿seré capaz?
jueves 20 de agosto de 2009
Crónica gastronómica de un viaje a la isla de Tenerife
Llegamos a la isla de madrugada. Papá nos recogió en el aeropuerto del sur y nos llevó a Santa Cruz. Al día siguiente bajamos a San Andrés a saludar al abuelo y comimos potas en salsa, jurel a la plancha y papas arrugadas, las primeras de muchas, en La Pandorga. De postre, papaya con naranja. Por la tarde nos bañamos en Las Teresitas y para cenar compramos entrecot en Mercadona.
El martes, mi tía nos invitó a comer en la finca que tienen en La Orotava. Por la tarde dimos una vuelta por el centro de Santa Cruz, echamos un vistazo a los precios de los portátiles en un par de tiendas y nos retiramos prontito, pues ya estábamos cansados.
El miércoles nos lo tomamos con calma. Salimos de casa a la aventura, buscando un sitio donde comer que no fuera del todo malo. Y encontramos uno muy bueno. Se llama La Hierbita, y allí comimos ensalada, potaje canario y carne de cabra. Como postre, bienmesabe con helado de vainilla. Después de descansar un rato, nos fuimos a San Andrés con la idea de darnos un baño y cenar por allí. Pero papá tenía otros planes. Marcelino nos invitaba a cenar... ¡en Tacoronte! Cenamos ensaladilla, arenques ahumados, salchichas y las consabidas papas arrugadas en un sitio que llaman El Pole.
Al día siguiente, mi primo nos llevó a comer a la pizzeria Da Canio, donde ellos pidieron sendas pizzas y yo un plato de chocos a la plancha. Las raciones eran enormes, a partir de ahí no nos quitamos de encima el empacho... Después de la siesta fuimos a dar una vuelta por el norte de la isla con Adriana, que nos llevó al Café Melita a comer tarta, a ver la Punta del Hidalgo y a recordar viejos tiempos en Mesa del Mar. Compré un par de tarros de mermelada que aún no he probado, pero que tienen pinta de estar pornográficos. Ese día cenamos en casita.
Mi abuelo insistió en llevarnos el viernes a ver a la Virgen (la de Candelaria, donde yo me bauticé en su día) y a comer a Las Canteras. Comimos en Casa Domingo, garbanzas compuestas y un conejo en salmorejo un poco mejorable con papas arrugadas, y de postre quesillo. A la vuelta, y después de la siesta, vimos a Sole, que nos llevó a visitar la ciudad de La Laguna. Después cenamos en un chiringuito del parque de La Granja: ensalada de tomate, tortilla campera y revuelto de setas y gambas.
El sábado era nuestro aniversario (ya llevamos tres años juntos) y lo celebramos comiendo en Jalea de Menta (descubierto aquí) y pasando la noche en el Puerto de la Cruz. Comimos una tosta de foie con cebolla caramelizada, queso canario a la plancha, bacalao con pisto y huevo escalfado, terrina de rabo de toro, tarta de queso y brownie con helado de vainilla. El bacalao estaba espectacular, los entrantes muy ricos, la terrina de rabo de toro estaba buena, pero un poquito quemada. Los postres dejaron bastante que desear. Nos bañamos en la piscina de agua salada del hotel, dimos una vuelta por el Puerto, compramos recuerdos y cenamos ensalada y chipirones en un bar de guiris.
El domingo por la mañana nos levantamos temprano, desayunamos en el buffet y nos fuimos al Lago Martiánez, donde por fin vimos el sol y, por supuesto, nos quemamos. Y eso que sólo estuvimos dos horas. Porque para comer habíamos quedado en ir a casa de Meme a comer su tradicional paella. Después de la sobremesa volvimos a casa a descansar y ya no salimos, estábamos derrengados.
El lunes queríamos visitar el norte de la isla. Pasamos por el centro a comprar una lata de galletas y emprendimos viaje a Garachico. Comimos en La Caleta de Interián, en un sitio que se llama El mundial 82, donde por fin comimos viejitas guisadas, por supuesto con papitas arrugadas y mojo. El postre fue una mousse de chocolate. Fuimos a visitar al drago milenario y pasamos por la casita que tiene mi abuelo en Santa Bárbara. Queríamos ver La Orotava, pero no conseguimos aparcar. Yo estaba muy cansada, así que volvimos a Santa Cruz. No podíamos dejar la isla sin rememorar el helado de limón de López Echeto, cosa que hicimos dando un paseo por el parque García-Sanabria.
El martes hicimos la última excursión, la más importante. Fuimos a Las Cañadas a visitar al padre Teide. Subimos y bajamos por La Esperanza y comimos en un restaurante pequeñito donde nos sirvieron potaje, garbanzas y pollo frito sin pretensiones. De postre, un rosquete lagunero. Dejamos a Sole en su casa y nos fuimos a echar una siesta. Después volvimos a coger el coche para acercarnos a San Andrés a despedirnos del abuelo. Pero antes, un paseo por la playa de Las Gaviotas, a la que de nudista le queda poco, y por Igueste de San Andrés, un sitio al que el mundo aún no ha llegado. La playa de Igueste sigue siendo tan bonita como la recordaba. Cenamos en San Andrés, en El Tunel: ensalada, chopitos, navajas y las últimas papas arrugadas de este viaje; de postre, tarta de arándanos y papaya con naranja.
El vuelo de vuelta era el miércoles a mediodía. Yo quería comer pronto y bien para no volar con el estómago vacío. Era pronto y estaba casi todo cerrado, pero encontramos un sitio donde nos dieron de comer. Se llama El Tema y está en La Laguna. Comimos ensaladilla, croquetas de caballa y carne de fiesta con papas fritas. Casi no podemos terminar con todo. La crema de limón del postre era fácilmente olvidable.
Dedicado a papá, que nos paseó por toda la isla y nos invitó a una gran parte de las comidas.
El martes, mi tía nos invitó a comer en la finca que tienen en La Orotava. Por la tarde dimos una vuelta por el centro de Santa Cruz, echamos un vistazo a los precios de los portátiles en un par de tiendas y nos retiramos prontito, pues ya estábamos cansados.
El miércoles nos lo tomamos con calma. Salimos de casa a la aventura, buscando un sitio donde comer que no fuera del todo malo. Y encontramos uno muy bueno. Se llama La Hierbita, y allí comimos ensalada, potaje canario y carne de cabra. Como postre, bienmesabe con helado de vainilla. Después de descansar un rato, nos fuimos a San Andrés con la idea de darnos un baño y cenar por allí. Pero papá tenía otros planes. Marcelino nos invitaba a cenar... ¡en Tacoronte! Cenamos ensaladilla, arenques ahumados, salchichas y las consabidas papas arrugadas en un sitio que llaman El Pole.
Al día siguiente, mi primo nos llevó a comer a la pizzeria Da Canio, donde ellos pidieron sendas pizzas y yo un plato de chocos a la plancha. Las raciones eran enormes, a partir de ahí no nos quitamos de encima el empacho... Después de la siesta fuimos a dar una vuelta por el norte de la isla con Adriana, que nos llevó al Café Melita a comer tarta, a ver la Punta del Hidalgo y a recordar viejos tiempos en Mesa del Mar. Compré un par de tarros de mermelada que aún no he probado, pero que tienen pinta de estar pornográficos. Ese día cenamos en casita.
Mi abuelo insistió en llevarnos el viernes a ver a la Virgen (la de Candelaria, donde yo me bauticé en su día) y a comer a Las Canteras. Comimos en Casa Domingo, garbanzas compuestas y un conejo en salmorejo un poco mejorable con papas arrugadas, y de postre quesillo. A la vuelta, y después de la siesta, vimos a Sole, que nos llevó a visitar la ciudad de La Laguna. Después cenamos en un chiringuito del parque de La Granja: ensalada de tomate, tortilla campera y revuelto de setas y gambas.
El sábado era nuestro aniversario (ya llevamos tres años juntos) y lo celebramos comiendo en Jalea de Menta (descubierto aquí) y pasando la noche en el Puerto de la Cruz. Comimos una tosta de foie con cebolla caramelizada, queso canario a la plancha, bacalao con pisto y huevo escalfado, terrina de rabo de toro, tarta de queso y brownie con helado de vainilla. El bacalao estaba espectacular, los entrantes muy ricos, la terrina de rabo de toro estaba buena, pero un poquito quemada. Los postres dejaron bastante que desear. Nos bañamos en la piscina de agua salada del hotel, dimos una vuelta por el Puerto, compramos recuerdos y cenamos ensalada y chipirones en un bar de guiris.
El domingo por la mañana nos levantamos temprano, desayunamos en el buffet y nos fuimos al Lago Martiánez, donde por fin vimos el sol y, por supuesto, nos quemamos. Y eso que sólo estuvimos dos horas. Porque para comer habíamos quedado en ir a casa de Meme a comer su tradicional paella. Después de la sobremesa volvimos a casa a descansar y ya no salimos, estábamos derrengados.
El lunes queríamos visitar el norte de la isla. Pasamos por el centro a comprar una lata de galletas y emprendimos viaje a Garachico. Comimos en La Caleta de Interián, en un sitio que se llama El mundial 82, donde por fin comimos viejitas guisadas, por supuesto con papitas arrugadas y mojo. El postre fue una mousse de chocolate. Fuimos a visitar al drago milenario y pasamos por la casita que tiene mi abuelo en Santa Bárbara. Queríamos ver La Orotava, pero no conseguimos aparcar. Yo estaba muy cansada, así que volvimos a Santa Cruz. No podíamos dejar la isla sin rememorar el helado de limón de López Echeto, cosa que hicimos dando un paseo por el parque García-Sanabria.
El martes hicimos la última excursión, la más importante. Fuimos a Las Cañadas a visitar al padre Teide. Subimos y bajamos por La Esperanza y comimos en un restaurante pequeñito donde nos sirvieron potaje, garbanzas y pollo frito sin pretensiones. De postre, un rosquete lagunero. Dejamos a Sole en su casa y nos fuimos a echar una siesta. Después volvimos a coger el coche para acercarnos a San Andrés a despedirnos del abuelo. Pero antes, un paseo por la playa de Las Gaviotas, a la que de nudista le queda poco, y por Igueste de San Andrés, un sitio al que el mundo aún no ha llegado. La playa de Igueste sigue siendo tan bonita como la recordaba. Cenamos en San Andrés, en El Tunel: ensalada, chopitos, navajas y las últimas papas arrugadas de este viaje; de postre, tarta de arándanos y papaya con naranja.
El vuelo de vuelta era el miércoles a mediodía. Yo quería comer pronto y bien para no volar con el estómago vacío. Era pronto y estaba casi todo cerrado, pero encontramos un sitio donde nos dieron de comer. Se llama El Tema y está en La Laguna. Comimos ensaladilla, croquetas de caballa y carne de fiesta con papas fritas. Casi no podemos terminar con todo. La crema de limón del postre era fácilmente olvidable.
Dedicado a papá, que nos paseó por toda la isla y nos invitó a una gran parte de las comidas.
miércoles 5 de agosto de 2009
Cuestiones
1.- ¿Cuál es tu nombre/apodo? Por aquí me llaman Azena...
2.- ¿Qué color de ropa interior llevas puesto? Rojo...
3.- ¿Qué escuchas ahora mismo? Las campanas de la iglesia, dando las doce...
4.- ¿Qué fue lo ultimo que comiste? Un yogur de soja con nueces y miel.
5.- Si fueras un plastidecor, ¿qué color serías? Rojo, por supuesto
6.- ¿Dónde planeas ir en tu luna de miel? No planeo tener luna de miel, pero quiero recorrer el mundo...
7.- ¿Clima ahora mismo? Calor ;-)
8.- ¿Qué es lo primero en que te fijas del sexo opuesto? En si parece "buena gente".
9.- ¿Te cae bien la persona que te envió esto? La adoro.
10.- ¿Cómo te sientes hoy? Perdiendo el tiempo, pero bien.
11.- ¿Quién ha sido tu mejor compañera y compañero de clase? Tati, aunque hace mucho que no hablo con ella.
12.- ¿Cuál es tu trago favorito? Vino dulce, oporto, marsala, malvasía...
13.- Cuando estás mal, ¿dónde prefieres ir para olvidarte de tus problemas? Cuando estoy mal me acurruco en el sofá, y a ser posible en los brazos de mi chico.
14.- ¿Cual es el próximo CD que te vas comprar? Intento ahorrar, no tengo ninguno pensado...
15.- ¿Color de pelo? Castaño natural, a veces mechas rubias o rojas...
16.- ¿Color de ojos? Miel
17.- ¿Usas lentes de contacto? No
18.- ¿Te gusta alguien? Como dijo no sé quién, me gusta casi todo el mundo. Pero hay alguien que me gusta más que nadie...
19.- ¿Mes favorito? Septiembre, el primero de mi año...
20.- ¿Día favorito de la semana? El viernes.
21.- ¿Última pelicula que viste? Los hombres de Harrelson, en la tele...
22.- ¿Día favorito del año? Mi cumple...
23.- ¿Película? Alta fidelidad
24.- ¿Playa o piscina? Todo lo que tenga agua, hasta la ducha... Pero lo mejor es una manguera...
25.- ¿Verano o invierno? Verano, siempre, y uno bien caluroso.
26.- ¿Besos o abrazos? Ambos.
27.- ¿Dulce o salado? Salado.
28.- ¿Chocolate o vainilla? Vainilla.
29.- ¿Cómo seria tu chico/a ideal? Así.
30.- ¿Quién es la/el mas probable que te responda? Nadie, estas cosas ya pasaron...
32.- ¿Qué libros estas leyendo? El Bosque de los Sueños, la Historia de España de Pierre Vilar, una biografía de Leonardo da Vinci y un tratado de lógica simbólica.
33.- ¿Crees en el amor a primera vista? Por supuesto.
34.- ¿Juego de mesa? Trivial Pursuit. Y el mus, por supuesto.
35.- ¿Revistas favoritas? Ya no leo revistas... ¿el jueves?
36.- ¿Número favorito? El nueve.
37.- ¿Olor que odias? El de alguien que no se ha duchado en meses...
38.- ¿Sonido favorito? Todos, me gusta sentirme acompañada...
39.- Peor sentimiento en el mundo? La impotencia.
40.- ¿En qué piensas al despertar? En que no quiero levantarme...
41.- ¿Color favorito? El rojo, muy vivo.
42.- ¿Cuántos timbrazos antes de coger el tefono? Hasta que lo oigo...
43.- ¿Cuándo tendrás hijos? Quién sabe...
43.- ¿Una canción? Muchas... Ahora mismo, Love is like a butterfly de Dolly Parton.
44.- ¿Qué nombre le pondrás a tu hijo? Nunca el mío...
45.- ¿Perdonarías una infidelidad de tu pareja? Depende...
46.- ¿En estos momentos odias a alguien? Soy demasiado feliz como para odiar a nadie...
47.- ¿Duermes con peluche? El peluche soy yo...
48.- ¿Qué hay debajo de tu cama? Nada.
49.- ¿Alguna vez has bebido tanto que hasta perdiste la conciencia? Alguna...
50.- ¿Has faltado a clases solo porque estaba lloviendo? No.
52.- ¿Has guardado secretos? Sí.
53.- ¿Tuviste un amigo imaginario cuando eras pequeño? Tenía tres, Sintata, Libala y Calabacía.
54.- ¿Qué ha sido lo mejor que han hecho por ti? Quererme, cuidarme...
56.- ¿Hay alguien que juega con tus sentimientos? No.
57.- ¿Qué champú utilizas? Ahora mismo, H&S Citrus Fresh.
58.- ¿Qué ropa llevas puesta? Bragas y havaianas.
59.- ¿Estas enamorado de alguien que tenga novio/a en este momento? Sí, de mi novio.
60.- ¿Estás bebiendo algo? No.
61.- ¿En qué piensas? En que esto es una pérdida de tiempo...
62.- ¿Qué te gustaria hacer ahora mismo? Nada, estoy en modo vago...
63.- ¿Estas hablando con alguien? No.
64.- ¿En las últimas 24 horas has llorado? No, lloré antes de ayer...
65.- ¿En las últimas 24 horas limpiaste tu cuarto? Ayer hice la cama...
66.- ¿En las ultimas 24 horas has lavado ropa? No, eso también fue antes de ayer...
67.- ¿Crees en ti mismo/a? Más o menos... Trato de hacerlo.
68.- ¿Algunos amigos/as los en los que confíes? Confío en todos mis amigos.
69.- ¿Crees en tus amigos? Si no, no lo serían.
70.- ¿Crees en Dios? Ahora mismo no mucho...
71.- ¿Crees en ángeles? Psé...
72.- ¿Crees en fantasmas? No.
73.- ¿Crees en ovnis? Tampoco.
74.- ¿Un besito para? Mi nena.
75.- ¿Quién asegurarías que te va a escribir? Nadie.
76.- ¿Has estado enamorado/a alguna vez de la persona que te mandó este email? No, pero es una de las personas a las que más quiero...
2.- ¿Qué color de ropa interior llevas puesto? Rojo...
3.- ¿Qué escuchas ahora mismo? Las campanas de la iglesia, dando las doce...
4.- ¿Qué fue lo ultimo que comiste? Un yogur de soja con nueces y miel.
5.- Si fueras un plastidecor, ¿qué color serías? Rojo, por supuesto
6.- ¿Dónde planeas ir en tu luna de miel? No planeo tener luna de miel, pero quiero recorrer el mundo...
7.- ¿Clima ahora mismo? Calor ;-)
8.- ¿Qué es lo primero en que te fijas del sexo opuesto? En si parece "buena gente".
9.- ¿Te cae bien la persona que te envió esto? La adoro.
10.- ¿Cómo te sientes hoy? Perdiendo el tiempo, pero bien.
11.- ¿Quién ha sido tu mejor compañera y compañero de clase? Tati, aunque hace mucho que no hablo con ella.
12.- ¿Cuál es tu trago favorito? Vino dulce, oporto, marsala, malvasía...
13.- Cuando estás mal, ¿dónde prefieres ir para olvidarte de tus problemas? Cuando estoy mal me acurruco en el sofá, y a ser posible en los brazos de mi chico.
14.- ¿Cual es el próximo CD que te vas comprar? Intento ahorrar, no tengo ninguno pensado...
15.- ¿Color de pelo? Castaño natural, a veces mechas rubias o rojas...
16.- ¿Color de ojos? Miel
17.- ¿Usas lentes de contacto? No
18.- ¿Te gusta alguien? Como dijo no sé quién, me gusta casi todo el mundo. Pero hay alguien que me gusta más que nadie...
19.- ¿Mes favorito? Septiembre, el primero de mi año...
20.- ¿Día favorito de la semana? El viernes.
21.- ¿Última pelicula que viste? Los hombres de Harrelson, en la tele...
22.- ¿Día favorito del año? Mi cumple...
23.- ¿Película? Alta fidelidad
24.- ¿Playa o piscina? Todo lo que tenga agua, hasta la ducha... Pero lo mejor es una manguera...
25.- ¿Verano o invierno? Verano, siempre, y uno bien caluroso.
26.- ¿Besos o abrazos? Ambos.
27.- ¿Dulce o salado? Salado.
28.- ¿Chocolate o vainilla? Vainilla.
29.- ¿Cómo seria tu chico/a ideal? Así.
30.- ¿Quién es la/el mas probable que te responda? Nadie, estas cosas ya pasaron...
32.- ¿Qué libros estas leyendo? El Bosque de los Sueños, la Historia de España de Pierre Vilar, una biografía de Leonardo da Vinci y un tratado de lógica simbólica.
33.- ¿Crees en el amor a primera vista? Por supuesto.
34.- ¿Juego de mesa? Trivial Pursuit. Y el mus, por supuesto.
35.- ¿Revistas favoritas? Ya no leo revistas... ¿el jueves?
36.- ¿Número favorito? El nueve.
37.- ¿Olor que odias? El de alguien que no se ha duchado en meses...
38.- ¿Sonido favorito? Todos, me gusta sentirme acompañada...
39.- Peor sentimiento en el mundo? La impotencia.
40.- ¿En qué piensas al despertar? En que no quiero levantarme...
41.- ¿Color favorito? El rojo, muy vivo.
42.- ¿Cuántos timbrazos antes de coger el tefono? Hasta que lo oigo...
43.- ¿Cuándo tendrás hijos? Quién sabe...
43.- ¿Una canción? Muchas... Ahora mismo, Love is like a butterfly de Dolly Parton.
44.- ¿Qué nombre le pondrás a tu hijo? Nunca el mío...
45.- ¿Perdonarías una infidelidad de tu pareja? Depende...
46.- ¿En estos momentos odias a alguien? Soy demasiado feliz como para odiar a nadie...
47.- ¿Duermes con peluche? El peluche soy yo...
48.- ¿Qué hay debajo de tu cama? Nada.
49.- ¿Alguna vez has bebido tanto que hasta perdiste la conciencia? Alguna...
50.- ¿Has faltado a clases solo porque estaba lloviendo? No.
52.- ¿Has guardado secretos? Sí.
53.- ¿Tuviste un amigo imaginario cuando eras pequeño? Tenía tres, Sintata, Libala y Calabacía.
54.- ¿Qué ha sido lo mejor que han hecho por ti? Quererme, cuidarme...
56.- ¿Hay alguien que juega con tus sentimientos? No.
57.- ¿Qué champú utilizas? Ahora mismo, H&S Citrus Fresh.
58.- ¿Qué ropa llevas puesta? Bragas y havaianas.
59.- ¿Estas enamorado de alguien que tenga novio/a en este momento? Sí, de mi novio.
60.- ¿Estás bebiendo algo? No.
61.- ¿En qué piensas? En que esto es una pérdida de tiempo...
62.- ¿Qué te gustaria hacer ahora mismo? Nada, estoy en modo vago...
63.- ¿Estas hablando con alguien? No.
64.- ¿En las últimas 24 horas has llorado? No, lloré antes de ayer...
65.- ¿En las últimas 24 horas limpiaste tu cuarto? Ayer hice la cama...
66.- ¿En las ultimas 24 horas has lavado ropa? No, eso también fue antes de ayer...
67.- ¿Crees en ti mismo/a? Más o menos... Trato de hacerlo.
68.- ¿Algunos amigos/as los en los que confíes? Confío en todos mis amigos.
69.- ¿Crees en tus amigos? Si no, no lo serían.
70.- ¿Crees en Dios? Ahora mismo no mucho...
71.- ¿Crees en ángeles? Psé...
72.- ¿Crees en fantasmas? No.
73.- ¿Crees en ovnis? Tampoco.
74.- ¿Un besito para? Mi nena.
75.- ¿Quién asegurarías que te va a escribir? Nadie.
76.- ¿Has estado enamorado/a alguna vez de la persona que te mandó este email? No, pero es una de las personas a las que más quiero...
lunes 3 de agosto de 2009
Una rosa es una rosa...
Cuando yo era niña me daban ataques de risa. Ella decía que me había dado el telele, y yo me reía aún más.
La nena y yo siempre cantábamos en el coche. Aquel verano mi prima estaba empichada con el Aidalai de Mecano. Cantábamos Naturaleza muerta y ella se escandalizaba. Y siempre nos pedía "la del pincho"...
La nena y yo siempre cantábamos en el coche. Aquel verano mi prima estaba empichada con el Aidalai de Mecano. Cantábamos Naturaleza muerta y ella se escandalizaba. Y siempre nos pedía "la del pincho"...
Se ha ido
Es lo que pasa cuando pierdes el contacto. Un día te llaman para decirte que alguien se ha ido. Y entonces te tiras de los pelos por no haber sido capaz de coger el teléfono y recordarle que estás ahí, que a pesar de la distancia ella sigue siendo tan importantee para ti, por no haber sido capaz de escribir una carta hasta que ya fue demasiado tarde. Sabías que podía pasar, que llevaba años enferma, pero tenías la esperanza de poder verla al menos una vez más.
Y no soy más explícita porque algunos la conocíais y no quiero que os enteréis de esta forma...
Y no soy más explícita porque algunos la conocíais y no quiero que os enteréis de esta forma...
martes 21 de julio de 2009
Moderna
Yo iba al teatro a ver a Moustaki, a Paco Ibáñez, escuchaba a los Beatles... Mientras, mamá iba al estadio a ver a Sting, a Tina Turner, a los Rolling Stones...
viernes 17 de julio de 2009
Argentina
Era una niña.
Por eso recitaba cosas de niños:
poemas, adivinanzas y canciones tontas.
Era una niña.
Por eso nunca quiso cuidar niños.
Por eso nunca se hizo cargo de sus nietas.
Era una niña porque no pudo ser otra cosa.
Quiso ser enfermera y no la dejaron.
Era una niña que jugaba a las casitas.
Y cuando él murió, ella volvió a ser un bebé.
Para mi abuela, allá donde esté.
viernes 10 de julio de 2009
Tears
Mi hogar está donde tú estés. Y sin embargo...
Sin embargo, necesito un sitio al que volver. Si todo sale mal, vuelve al principio. Y este es mi principio. Y sé que no va a salir mal, pero me aferro a este seguro como si me fuera la vida en ello.
A veces pienso que ya no es lo mismo, que la chispa se va apagando, pero me basta mirarte para darme cuenta de que no es así. Te quiero como el primer día. Miento, el primer día no te quería tanto como lo hago ahora.
Y no sé por qué me cuesta tanto, y quisiera que todo fuera más fácil, y por encima de todo quiero que seamos felices...
Sin embargo, necesito un sitio al que volver. Si todo sale mal, vuelve al principio. Y este es mi principio. Y sé que no va a salir mal, pero me aferro a este seguro como si me fuera la vida en ello.
A veces pienso que ya no es lo mismo, que la chispa se va apagando, pero me basta mirarte para darme cuenta de que no es así. Te quiero como el primer día. Miento, el primer día no te quería tanto como lo hago ahora.
Y no sé por qué me cuesta tanto, y quisiera que todo fuera más fácil, y por encima de todo quiero que seamos felices...
lunes 6 de julio de 2009
La cucaracha
Estaba soñando. Tenía una mano en el cuello y de repente noté que algo me caía en ella. Creí que era un pendiente, abrí los ojos y la miré.
Chillé, me la quité de encima y me alejé cuanto pude, en ese estado en que aún no estaba del todo despierta. Mi chico se despertó, asustado, y me abrazó. Me sacó del cuarto y se encargó de todo. El resto de la noche dormimos en el salón. Poco a poco fueron pasando los escalofríos.
Hoy toca fumigar...
Chillé, me la quité de encima y me alejé cuanto pude, en ese estado en que aún no estaba del todo despierta. Mi chico se despertó, asustado, y me abrazó. Me sacó del cuarto y se encargó de todo. El resto de la noche dormimos en el salón. Poco a poco fueron pasando los escalofríos.
Hoy toca fumigar...
lunes 22 de junio de 2009
Ya no puedo...
Hubo un tiempo en que la blogsfera era más o menos abarcable. Había varios grupos y lo normal era que me encontrara a mis contactos navegando por otros caminos. Ahora ya no es abarcable; y pienso que es ese hecho, en parte, el que me ha hecho perder la ilusión. También mi falta de tiempo, mi cambio de prioridades, el cambio que se está produciendo poco a poco en mi vida. Estaba aburrida y me sentía sola y la blogsfera cambió eso. Ya no me siento sola, ya no estoy sola, ya no estoy aburrida. Primero dejé de sentirme sola, dejé de echar de menos la compañía constante de los otros. Después conocí a alguien que terminó de llenar todos mis vacíos. Ya no navego como antes, y aunque lo hiciera no tengo capacidad para abarcar todo lo que querría.
Cuando descubrí el concepto de 'caballero del Renacimiento' era demasiado tarde para ser uno de ellos. Ya no era posible abarcar todas las ramas del conocimiento. Ahora hay que elegir. Con los blogs pasa lo mismo. Si leyera todos los que en algún momento me han gustado, no tendría tiempo para nada más.
Cuando descubrí el concepto de 'caballero del Renacimiento' era demasiado tarde para ser uno de ellos. Ya no era posible abarcar todas las ramas del conocimiento. Ahora hay que elegir. Con los blogs pasa lo mismo. Si leyera todos los que en algún momento me han gustado, no tendría tiempo para nada más.
Eureka
Ya sé lo que me pasó. Ya sé lo que necesito y lo que no quiero echar de menos. Para vivir necesito mucha luz. Por eso adoro que mi casa tenga un montón de balcones orientados al sur. Por eso me pongo de mal humor cuando estoy en un sitio que no la tiene. Porque aunque a veces cierre las contraventanas para que no entre el calor, sigo sintiendo la luminosidad que me da vida.
viernes 12 de junio de 2009
Un regalo para mi nena
sábado 6 de junio de 2009
Hay una tarta en la cocina
Ayer fue el último día que dimos servicio de restaurante en la Escuela. El profesor nos permitió brindar con cava antes de irnos y luego nos llevamos las botellas que habían quedado abiertas del servicio. Nos las llevamos a un descampado y nos sentamos en unas piedras. Cuando el cava se terminó, alguien se acercó a por unas litronas. Y después a por más. Y cuando empezó a llover y a estar oscuro nos vinimos al barrio. Me dejaron en la puerta. Creí que estaba consciente y que me acordaría de todo, pero no tenía ni idea de que la tarta se había quedado conmigo.
viernes 15 de mayo de 2009
Sin tiempo
Por fin terminé el proyecto. Y ahora empiezan los exámenes. Lo que estudio no es difícil, pero absorbe todas mis ganas y todas mis energías y estoy deseando que llegue el verano para volver a tener una vida. Para estar con mi chico, para ver a mi gente, para volver a ver a todos los que me esperáis.
lunes 13 de abril de 2009
Buscando la belleza
Siento que me he perdido y que ahora debo recuperarme. Quiero volver a escribir y volver a cantar. Quiero encontrar mi sitio en este cochino mundo.
viernes 3 de abril de 2009
Lousie
Mi niña no quiere olvidar cómo miro y yo no quiero dejar de reconocerla.
Hubo una época en la que yo me quedaba los viernes por la noche a dormir en casa de mi abuela. Y el sábado por la mañana llegaba la niña, que era casi un bebé, y me despertaba y me llamaba dormilona. A veces recuerdo aquellos momentos y sonrío.
Hubo una época en la que yo me quedaba los viernes por la noche a dormir en casa de mi abuela. Y el sábado por la mañana llegaba la niña, que era casi un bebé, y me despertaba y me llamaba dormilona. A veces recuerdo aquellos momentos y sonrío.
lunes 30 de marzo de 2009
Así soy yo...
No sé hacer regalos ni preparar sorpresas. No tengo paciencia. No tengo sentido de la medida. Temo equivocarme, que no te guste o te parezca desmesurado. Sí, probablemente tengas razón, pero ésta es mi forma de hacer las cosas.
jueves 19 de marzo de 2009
Porque me estoy dispersando...
Si no cree que utilizará Facebook otra vez y quisiera eliminar su cuenta por completo, puede hacerlo siguiendo estos pasos:
1. Ingrese a su cuenta de Facebook.
2. Haga clic en el enlace "Ayuda" en la parte inferior de cualquier página.
3. Seleccione el enlace "Privacidad" desde la sección "Uso de Facebook" en el Centro de Ayuda.
4. Haga clic en el enlace "Deseo eliminar mi cuenta permanentemente" en la parte inferior de la página.
5. Seleccione el enlace "aquí" y luego "Aceptar".
Una vez que haya eliminado su cuenta permanentemente, no podrá reactivarla ni recuperar el contenido o información que haya agregado.
1. Ingrese a su cuenta de Facebook.
2. Haga clic en el enlace "Ayuda" en la parte inferior de cualquier página.
3. Seleccione el enlace "Privacidad" desde la sección "Uso de Facebook" en el Centro de Ayuda.
4. Haga clic en el enlace "Deseo eliminar mi cuenta permanentemente" en la parte inferior de la página.
5. Seleccione el enlace "aquí" y luego "Aceptar".
Una vez que haya eliminado su cuenta permanentemente, no podrá reactivarla ni recuperar el contenido o información que haya agregado.
Cosas del amor
Cuando estaba enamorada de un imposible tenía la certeza de que estábamos hechos el uno para el otro y de que algún día estaríamos juntos. Ahora estoy enamorada de una certeza y a veces pienso que nuestro amor es imposible, pero tengo la seguridad de que estaremos juntos durante mucho tiempo.
jueves 29 de enero de 2009
La nueva esclavitud
Nos hemos convertido en esclavos. Nos piden explicaciones si no estamos siempre online, si no contestamos el teléfono, si decidimos desaparecer. Quiero desaparecer, que me trague la Tierra. Que todos me olviden y nunca haber existido. Quiero que todo cambie, menos lo importante. Quiero cerrar la puerta y protegerla con camuflaje. Que nadie sepa nunca que estoy aquí detrás. Que no me persigan. Que me dejen tranquila conmigo misma. Quiero estar sola.
Fin
Siempre he dicho que las lunas de miel se acaban. Los buenos momentos pasan y hay que cambiar de rumbo. También digo que una relación puede durar toda la vida si de verdad se quiere.
Llegasteis cuando más os necesitaba y fuisteis un bálsamo. Me disteis muchas alegrías y cerré los ojos a los momentos grises y amargos. Ya no puedo cerrar los ojos. Ya se acabó, y aunque durara aún mi corazón ya no vibra con vosotros. Ya no me compensa cerrar los ojos y seguir adelante. Ya no quiero trabajar por algo que para mí no es suficiente. Por eso me voy. Por eso corto ahora, antes de que sea demasiado tarde.
Llegasteis cuando más os necesitaba y fuisteis un bálsamo. Me disteis muchas alegrías y cerré los ojos a los momentos grises y amargos. Ya no puedo cerrar los ojos. Ya se acabó, y aunque durara aún mi corazón ya no vibra con vosotros. Ya no me compensa cerrar los ojos y seguir adelante. Ya no quiero trabajar por algo que para mí no es suficiente. Por eso me voy. Por eso corto ahora, antes de que sea demasiado tarde.
jueves 22 de enero de 2009
Limpieza
Necesitaba una limpieza y me estoy limpiando. He hecho un paréntesis en mi vida y me he metido en la cama. Sufriendo y sabiendo que voy a salir de aquí renovada. Cierro los ojos y sueño. Los abro y me encuentro a mí misma. Débil por una vez. Intentando recuperar mis ganas, mi ilusión y el control de mi vida. Deseando que mi voz suba al cielo una vez más. Deseando saber lo que quiero y tener la fuerza necesaria para completarlo. Y deseando que mi amor llegue a casa y me abrace como sólo él sabe.
miércoles 17 de diciembre de 2008
Poesía, cucarachas y otras movidas...
Escucho poesía y hablo con las cucarachas. Una cría aparece ante mis ojos. No puedo evitar los escalofríos. Se pasea por la columna donde yo estaba apoyada sólo unos momentos antes. La poesía me da envidia. Echo de menos el escenario. Echo de menos las palabras que vienen de dentro y se escapan por las puntas de mis dedos. Las cucarachas me producen repulsión. Un temor atávico a que tomen posesión de mi cuerpo. De ese cuerpo que hoy vuelve a oler a bar. Y vuelvo a casa y recuerdo por qué soy mucho más feliz aquí que en ningún otro sitio. En este aquí que gira a tu alrededor y del que no puedo estar lejos sin sentir que me falta un trozo...
jueves 27 de noviembre de 2008
Mi hermanita
Ahora está a sólo unas paradas de metro. Y casi nos vemos menos que cuando teníamos que coger un avión y cruzar un charco. Tiene un abono vitalicio para un sitio en mi corazón. Me llena de orgullo ver cómo sigue adelante. Me demuestra día a día que tiene una inmensa cantidad de talento. Hoy me lo ha demostrado aún más. Me crié rodeada de poesía, y ninguna me emociona tanto como la suya. Deseo que siempre sea feliz y que siempre esté cerca, aunque no estemos juntas. Es mejor que no estemos juntas, nuestra convivencia nunca ha sido fácil. Pero la quiero tanto...
miércoles 26 de noviembre de 2008
Feliz
Sí, soy feliz. Aunque no terminemos de ponernos de acuerdo. A pesar de esos momentos en los que no logramos comunicarnos. Aunque día a día nos demos cuenta de que nuestros planes de vida no son compatibles. Soy feliz porque ahora estoy contigo. Porque cuando te abrazo se me olvida la tristeza. Porque sé que lograremos adaptarnos el uno al otro. Porque puedo contar contigo y porque me siento tan querida... Porque te quiero.
martes 18 de noviembre de 2008
Música en el corazón, lágrimas en los ojos
Todo empezó en el blog de Salarino. Nos presentaba a una nueva cantante. Me fascinó. Supe que venía a Madrid y quise ir a verla, pero no hice el esfuerzo y ahí quedó la cosa.
La semana pasada vimos en la tele a una chica promocionando su disco y nos pareció que no lo hacía mal. A mi chico le sonaba que iba a cantar con otra cantante, a la que había escuchado el día anterior en Radio 3 y le había gustado bastante.
Cuál no sería mi sorpresa cuando me dijo que la otra cantante era Lizz Wright. Tenía que verlas. Fue una noche mágica, llena de música, de felicidad y de muchas otras cosas. Recuperé mis ganas, ésas que vienen y van y se dejan espantar por el miedo. Y sufrí la impotencia de no poder compartir la magia que se había extendido en mi corazón. Hasta que me di cuenta de que cada uno vive la magia a su manera, y de que hay muchas formas de compartirla...
La semana pasada vimos en la tele a una chica promocionando su disco y nos pareció que no lo hacía mal. A mi chico le sonaba que iba a cantar con otra cantante, a la que había escuchado el día anterior en Radio 3 y le había gustado bastante.
Cuál no sería mi sorpresa cuando me dijo que la otra cantante era Lizz Wright. Tenía que verlas. Fue una noche mágica, llena de música, de felicidad y de muchas otras cosas. Recuperé mis ganas, ésas que vienen y van y se dejan espantar por el miedo. Y sufrí la impotencia de no poder compartir la magia que se había extendido en mi corazón. Hasta que me di cuenta de que cada uno vive la magia a su manera, y de que hay muchas formas de compartirla...
viernes 17 de octubre de 2008
Fluir
De nuevo en la encrucijada, con las paredes cayéndose a pedazos y buscando, por fin, un nuevo sitio donde vivir. Me gusta este piso, pero ya no me quedan argumentos a su favor. Con todas mis cosas aún en cajas. Probablemente ya no conozcan el que ahora es su hogar. Probablemente se queden en las cajas hasta que encontremos un nuevo hogar.
Soy de nuevo estudiante. Un nuevo tipo de estudiante. Ya no tendré que estrujar las neuronas para entender todo aquello que el profesor se deja en el tintero. Ahora la complejidad se basa en la técnica, en la soltura para manejar un cuchillo y en la actitud ante una bandeja. Aprendo a cocinar y a atender a los clientes de un restaurante. Aprendo a manejar un negocio de restauración. Repaso las bases de mis idiomas preferidos.
Aún estoy intentando ubicarme, centrarme, asimilar todos los cambios; y llegan más. Esperaba recuperar mi vida, retomar las riendas, pero esa hora aún está por llegar. Tengo que dejarme llevar un poco más.
Soy de nuevo estudiante. Un nuevo tipo de estudiante. Ya no tendré que estrujar las neuronas para entender todo aquello que el profesor se deja en el tintero. Ahora la complejidad se basa en la técnica, en la soltura para manejar un cuchillo y en la actitud ante una bandeja. Aprendo a cocinar y a atender a los clientes de un restaurante. Aprendo a manejar un negocio de restauración. Repaso las bases de mis idiomas preferidos.
Aún estoy intentando ubicarme, centrarme, asimilar todos los cambios; y llegan más. Esperaba recuperar mi vida, retomar las riendas, pero esa hora aún está por llegar. Tengo que dejarme llevar un poco más.
miércoles 24 de septiembre de 2008
Desgarro
He sido cruel. No supe hacerlo de otra forma. Algo se rompió en mi interior después de reclamar mi soledad. Me digo a mí misma que dejarlo pasar hubiera sido más cruel. Y no sé si es cierto. Quizá hubiera debido esperar unos días, aguardar el devenir de los acontecimientos. Pero la hiel ya corría por las venas de nuestro hogar, rasgando nuestros corazones, destrozando nuestro presente. Quise arrancar la hiel y ahora tengo un vacío. Un poso de crueldad que se derrama de mis ojos y que me hace dudar. Sabía que pasaría y por eso me resistí hasta ahora, pero ya no podía más. Siento todo el daño que hice y todo el que estoy haciendo y no sé ninguna forma de evitarlo. Espero que nuestras heridas cicatricen y que algún día podamos recordar lo que fue con una sonrisa en los labios.
Editado el 26 de septiembre a las 15:49 - Escribí y borré porque no sabía si mis palabras harían bien o harían más daño. Sirvan como bálsamo, si es que aún queda algo que se pueda cicatrizar.
Editado el 26 de septiembre a las 15:49 - Escribí y borré porque no sabía si mis palabras harían bien o harían más daño. Sirvan como bálsamo, si es que aún queda algo que se pueda cicatrizar.
viernes 19 de septiembre de 2008
Algún día lo conseguiremos...
Quiero algo que sea mío. Un sitio al que poder retirarme si todo lo demás sale mal. Si sale mal, vuelve al principio, decían. Pero ya no tengo principio. Quiero recuperar mi vida, decía ayer, pero tienes razón: ahora mismo no tengo vida. No queda mucho por cerrar en el pasado y el futuro aún es una nebulosa. No quiero hipotecar mi vida. No quiero hipotecar mi casa. Quiero emplear lo que tengo en conseguir algo que nadie me pueda arrebatar. No quiero ser esclava del dinero, del Gobierno ni del jefe. Quiero ser sólo yo, con los que quiero.
Hace muchos años que sueño con una comunidad independiente. Hace muchos años que sueño sin planear. Quizá haya llegado el momento de planear un futuro. Un futuro sola y un futuro con vosotros. Un futuro fuera del mundo, de ese mundo que revuelve mis tripas en una espiral de miedo y del que en el fondo no quiero formar parte. No quiero prescindir de la tecnología. No quiero prescindir de la electricidad ni quiero cultivar mis propios alimentos. Estoy convencida de que tiene que haber una solución intermedia, una forma de vivir sin tener que pagar por ello.
Hace muchos años que sueño con una comunidad independiente. Hace muchos años que sueño sin planear. Quizá haya llegado el momento de planear un futuro. Un futuro sola y un futuro con vosotros. Un futuro fuera del mundo, de ese mundo que revuelve mis tripas en una espiral de miedo y del que en el fondo no quiero formar parte. No quiero prescindir de la tecnología. No quiero prescindir de la electricidad ni quiero cultivar mis propios alimentos. Estoy convencida de que tiene que haber una solución intermedia, una forma de vivir sin tener que pagar por ello.
domingo 14 de septiembre de 2008
310 quijotes
Celebramos mi cumpleaños y después salimos a dar una vuelta. Caminaba por la noche en blanco abrazada a mis ratoncillos y nos encontramos con Don Quijote. Esto fue lo que me dijo:
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De este modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza.
Pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
Amor.
Y ¿quién mi gloria repugna?
Fortuna.
Y ¿quién consiente en mi duelo?
El cielo.
De este modo, yo recelo
morir deste mal estraño,
pues se aúnan en mi daño,
amor, fortuna y el cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De este modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza.
Pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
Amor.
Y ¿quién mi gloria repugna?
Fortuna.
Y ¿quién consiente en mi duelo?
El cielo.
De este modo, yo recelo
morir deste mal estraño,
pues se aúnan en mi daño,
amor, fortuna y el cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
sábado 13 de septiembre de 2008
Cierro la puerta al pasado y a lo que no pasó
Hay cosas que nunca se deberían decir. Cosas que se deberían quedar en el fondo de nuestros recuerdos. Cosas que quisimos compartir y no pudimos, cosas que otros no quisieron escuchar. Hay cosas que me alegro de no haber dicho. Que se quedaron para siempre dentro de mi boca, en la punta de mi lengua. Que ya pasaron y que me alegro de que no hayan pasado.
martes 9 de septiembre de 2008
Hace más de treinta años, en una galaxia muy, muy lejana...
Fui ochomesina y papá y mamá no estaban listos. Papá fue a comprar una mantita y mi madrina les regaló una batidora. La batidora está en las últimas. Hoy, treinta y un años después, tengo una batidora nueva, regalo de mi inadaptado preferido. Que nadie se atreva a decir que no es un regalo adecuado, en un mes estaré cumpliendo mi sueño de estudiar cocina.
viernes 22 de agosto de 2008
Feliz cumpleaños, mamá
Si mamá siguiera con nosotros, hoy sería su cumpleaños. Cumpliría sesenta y tres años. A veces la echo terriblemente de menos. Otras veces no querría que las cosas hubieran pasado de otra forma. Durante todo el tiempo que estuvo conmigo me enseñó a vivir. Aprendí de sus aciertos y de sus errores, de todo lo que hizo por mí y de cómo vivió su propia vida. Estoy inmensamente orgullosa de ella y por eso hoy quiero rendirle homenaje.
Roger era amigo de papá. Algunos domingos iba a comer a casa. A mamá no le gustaba cómo se comportaban cuando bebían, pero a veces el alcohol saca lo mejor de artistas como ellos. Cierto día mamá le pidió a Roger que recitara este poema. Era perfecto para hablar de condicionamiento con sus alumnos de filosofía. Creo que los chicos se reían, pero a mamá siempre le pareció que Roger lo había hecho de maravilla.
Del libro Siembro belladonas en los desiertos de las ciudades
Recitado por Roger Wolfe
Roger era amigo de papá. Algunos domingos iba a comer a casa. A mamá no le gustaba cómo se comportaban cuando bebían, pero a veces el alcohol saca lo mejor de artistas como ellos. Cierto día mamá le pidió a Roger que recitara este poema. Era perfecto para hablar de condicionamiento con sus alumnos de filosofía. Creo que los chicos se reían, pero a mamá siempre le pareció que Roger lo había hecho de maravilla.
Del libro Siembro belladonas en los desiertos de las ciudades
Recitado por Roger Wolfe
martes 12 de agosto de 2008
Azena Xenakis
Ayer fuimos a ver a WALL-E. Me reí y me enternecí y me sentí bien con la película. Y en los créditos un nombre me saltó a los ojos. Athena Xenakis. Es un nombre que he barajado como propio y que no llegué a considerar mío. Pero cuando lo vi, en letras grandes sobre la pantalla, me pareció que me llamaba. Por un momento creí que era mío. Siempre fui Atenea, desde pequeñita. Desde la primera vez que alguien me habló de la gran diosa que era más lista que nadie. Desde que me di cuenta de cuánto se parecían nuestros nombres. Cuando busqué un apodo que sustituyera mi nombre en Internet, me acordé de Atenea. Pero ya había muchas ateneas. Probé con distintas formas de escribir su nombre, y al final logré identificarme como Azena, que en cierto modo es la forma más literal de hacerlo. Con el paso del tiempo, se puede decir que soy Azena. Por otro lado, formo parte de un extraño grupo de personas llamado Xenakis, por lo que no sería del todo descabellado asumirlo como apellido...
miércoles 23 de julio de 2008
Somnífero
Al principio te costaba dormir. Hacía mucho tiempo que no dormías bien. Poco a poco te acostumbraste a mi compañía, a mi abrazo. Una vez me dijiste que dormías mejor cuando lo hacías a mi lado. No sabía si creerlo realmente, pero me sentí halagada. Hoy estoy lejos y a ti te vuelve a costar dormir. Y siento profundamente que no duermas bien. Y me siento especial, me siento querida, y me siento culpable por que tu falta de descanso se deba a que yo no estoy contigo. Porque soy tu mejor somnífero, y porque una sobredosis no puede hacerte daño. Porque tienes mono de estar conmigo como yo lo tengo de estar contigo. Porque no hay nada que eche más de menos que dormir a tu lado. Porque estoy lejos y no puedo abrazarte y es tan frustrante…
martes 8 de julio de 2008
Te quiero
Soy un barco que va
a la deriva entre las olas.
Soy la llave que abre la
puerta de tu escondrijo.
Soy la que ama tu ser
sobre todas las cosas.
Soy la que no dejará
nunca de estar a tu lado.
a la deriva entre las olas.
Soy la llave que abre la
puerta de tu escondrijo.
Soy la que ama tu ser
sobre todas las cosas.
Soy la que no dejará
nunca de estar a tu lado.
lunes 7 de julio de 2008
Caltelo comelciá
Tenía que decirlo... Después de ir a despedirme de mis antiguos compañeros de curro, de sentirme libre por fin. Después de olvidarme de que tenía que ir al supermercado a ver si me cambiaban en garantía el mando de la tele. Después de dar la vuelta y encontrarme que después de un mes de posponerlo no iba a servir para nada porque a donde tenía que acudir era al servicio técnico. Después de llegar a casa, soltar la mochila, soltar la ropa, relajarme... Suena el timbre.
jueves 19 de junio de 2008
Poema para un momento
Soy una gota en el mar,
una lágrima en las nubes,
una mota de polvo que refleja la luz del sol.
Soy una brizna en el pajar de tus sentimientos,
una puerta en la inmensidad del vacío.
Soy luz en tu luz,
aroma de tu jardín,
agua de tus lágrimas,
y sin ti no soy nada.
una lágrima en las nubes,
una mota de polvo que refleja la luz del sol.
Soy una brizna en el pajar de tus sentimientos,
una puerta en la inmensidad del vacío.
Soy luz en tu luz,
aroma de tu jardín,
agua de tus lágrimas,
y sin ti no soy nada.
lunes 16 de junio de 2008
No soy fácil de resumir
Cierro temas. Documento protocolos. Temo que se me olvide alguna cosa. Nuestras vacaciones se solapan. Claudico y pido que me llamen si me necesitan. Exijo que me llamen si me necesitan. Lo último que quiero es que me echen de menos. Primero las vacaciones. Descansaré todo lo que necesito y quizá un poquito más. Después arreglar asuntos. Darme de baja en Hacienda y en la Seguridad Social. Terminar una mudanza que empecé hace ya más de cinco años. Cortar los hilos que me unen al pasado. Si no podemos vender, arreglaremos el piso para poderlo alquilar. No sé a qué altura del verano podré dar por cortados todos los lazos que me unen al pasado y lastran mi presente. Quizá me sobre un trozo de verano, quizá no necesite descansar y busque algún tipo de trabajo, quizá ya quede poco para el inicio del curso. Y entonces llegará de nuevo el principio.
martes 27 de mayo de 2008
Alea iacta est
Y ahora tengo miedo*. Tengo miedo de la libertad, de todas las cosas que podrían ser. La suerte está echada, y un mundo se abre nuevo ante mí. En cuatro semanas seré mi propia dueña, podré hacer lo que quiera con mi vida y con mi tiempo. Saltaré al vacío sin paracaídas y sólo entonces comprobaré si he aprendido a volar. Sé que puedo hacerlo, y que volaré alto, y aún así no puedo evitar temer lo que está por venir. ¿Y si resulta que no vuelo lo suficientemente bien? ¿Y si vuelo demasiado alto y se me derriten las alas? ¿Y si no se me derriten y llego al sol y me quemo? Sé que nada de eso va a pasar, pero se me agolpan las dudas. Me sacudo los miedos y se resisten a abandonarme. Dejo para mañana las cosas que tendría que hacer hoy. Compro papeletas para que las cosas me salgan mal. Necesito cambiar el chip y empezar ya a vivir hacia adelante. No sé lo que me espera adelante, pero sé que será bueno, así que ya es hora de perder el miedo y luchar por el futuro.
*Fear is the path to the dark side: fear leads to anger, anger leads to hate, hate leads to suffering. Yoda
*Fear is the path to the dark side: fear leads to anger, anger leads to hate, hate leads to suffering. Yoda
miércoles 21 de mayo de 2008
Xenakis V Aniversario
Lo celebraremos con un concierto el día 14 de junio en la iglesia de Santa Ana -C/ Cañada, 35, Moratalaz, Artilleros (línea9)-. La hora aún está sin concretar.
PROGRAMA
Alleluia (Julio Domínguez)
PAX? (P. G. Aldahl)
Lux Aurumque (Eric Whitacre)
Canción de cuna (P. M. de la Iglesia)
No llores, paloma mía (Guillermo Martínez)
Sorpresa (Dante Andreo)
Con nostalgia... Ejea (Javier Busto)
Mudanzas (Escalada, arr. Julio Domínguez)
Viento norte (Arne Mellnäs)
To The Mothers In Brazil (G. Eriksson)
Benedictus Dominus (Albert Alcaraz)
Veni Sponsa Christi (Albert Alcaraz)
Amor mío (Julio Domínguez)
PROGRAMA
Alleluia (Julio Domínguez)
PAX? (P. G. Aldahl)
Lux Aurumque (Eric Whitacre)
Canción de cuna (P. M. de la Iglesia)
No llores, paloma mía (Guillermo Martínez)
Sorpresa (Dante Andreo)
Con nostalgia... Ejea (Javier Busto)
Mudanzas (Escalada, arr. Julio Domínguez)
Viento norte (Arne Mellnäs)
To The Mothers In Brazil (G. Eriksson)
Benedictus Dominus (Albert Alcaraz)
Veni Sponsa Christi (Albert Alcaraz)
Amor mío (Julio Domínguez)
lunes 19 de mayo de 2008
Tacto
Estoy contigo porque me gusta tocarte. Porque adoro el roce de tu piel. Porque no hay nada mejor que tu cuerpo desnudo junto al mío. Nada más hermoso que tus caricias. Nada más tierno que tus besos. Porque cuando estoy entre tus brazos no querría estar en ningún otro lugar.
Por eso cuando me descuido mi cuerpo busca el tuyo, por eso me jode tanto mantener las distancias cuando "no es correcto" fundirme contigo, por eso nunca me levanto antes que tú por las mañanas. Por eso nada es más importante ni más urgente que estar contigo, por eso no hay nada más que tu abrazo.
Y a veces me entran las dudas. Pienso que una relación debería estar basada en algo más que el tacto de una piel con otra. Pienso que hacemos un buen equipo, pero que nuestros planes de vida son tan distintos... Y sin embargo, tu piel aleja todas las dudas y me convence de que no tengo otra opción que estar contigo. Porque contigo no deseo nada más.
Por eso cuando me descuido mi cuerpo busca el tuyo, por eso me jode tanto mantener las distancias cuando "no es correcto" fundirme contigo, por eso nunca me levanto antes que tú por las mañanas. Por eso nada es más importante ni más urgente que estar contigo, por eso no hay nada más que tu abrazo.
Y a veces me entran las dudas. Pienso que una relación debería estar basada en algo más que el tacto de una piel con otra. Pienso que hacemos un buen equipo, pero que nuestros planes de vida son tan distintos... Y sin embargo, tu piel aleja todas las dudas y me convence de que no tengo otra opción que estar contigo. Porque contigo no deseo nada más.
martes 13 de mayo de 2008
Cuando nos casemos...
Querida, por favor, no le clavemos a Cupido su propia flecha.
Tantos enamorados lo intentaron y han pagado ese sacrilegio con su propia felicidad.
Tengo el honor de no pedir tu mano,
no grabemos nuestros nombres al pie de un pergamino.
Dejemos el campo libre al pájaro, los dos seremos prisioneros bajo palabra.
¡Al diablo las cocineras que ligan sus corazones a los mangos de las cazuelas!
Tengo el honor de no pedir tu mano,
no grabemos nuestros nombres al pie de un pergamino.
Venus se va haciendo vieja, pierde el sentido ante un plato de grasa,
y yo no quiero a ningún precio deshojar la margarita en el cocido.
Tengo el honor de no pedir tu mano,
no grabemos nuestros nombres al pie de un pergamino.
Desaparecen los encantos cuando se desvelan los secretos.
La tinta de las notas de amor palidece rápidamente entre las hojas de los libros de cocina.
Tengo el honor de no pedir tu mano,
no grabemos nuestros nombres al pie de un pergamino.
Puede parecer muy fácil poner a la sombra, al fondo de un tarro de mermelada,
la bella manzana prohibida, pero ya está cocida, ha perdido su sabor natural.
Tengo el honor de no pedir tu mano,
no grabemos nuestros nombres al pie de un pergamino.
No necesito una sirvienta, y te eximo de cuidar nuestro hogar.
La dama de mis pensamientos será para siempre mi novia.
Tengo el honor de no pedir tu mano,
no grabemos nuestros nombres al pie de un pergamino.
Georges Brassens, La non-demandé en mariage
Traducción de Azena
No quiero casarme ni firmar nada, lo único que quiero es que estemos juntos.
jueves 8 de mayo de 2008
martes 29 de abril de 2008
Por qué
Quiero elegir la temperatura del aire acondicionado. Quiero elegir si pongo el aire acondicionado. Quiero establecer mis propios horarios. Quiero poner precio a mi tiempo y a mis conocimientos. Quiero cuidar mis ojos y mi cuerpo. Quiero dejar de estar ocho horas al día sentada delante de una pantalla. Quiero tomarme unas vacaciones de verdad, de más de una semana, de al menos un par de meses. Quiero reencontrar el ritmo lento de las cosas que importan de verdad. Quiero por un tiempo hacer las cosas sin prisa, sin que nadie corra detrás de mí. Quiero volver a aprender, volver a estudiar. Quiero seguir creciendo. Quiero algún día ser alguien con muchas experiencias, con muchas historias, con mucha vida detrás. Quiero ser polifacética y multidisciplinar.
lunes 28 de abril de 2008
jueves 24 de abril de 2008
No me visto para ti
A veces echo de menos haber elegido bien mi guardarropa. A veces echo de más esas cosas que no me acaban de gustar, o que no te acaban de gustar, y que sin embargo no desecho porque no quiero quedarme sin variedad. A veces me visto para mí, para sentirme a gusto conmigo misma. Otras veces simplemente me tapo, cubro mi desnudez con lo primero que encuentro. A veces mi atuendo obedece al intento de provocarte. Pero nunca me visto para ti. Para ti me desvisto.
martes 22 de abril de 2008
Renacimiento
Hay cosas que no quiero que lleguen a ojos indiscretos. Hay otras que ya pasaron y quiero guardar en el fondo del armario. Pensé que quería cerrar la puerta, pero no es cierto. Aún quiero dejar esta puerta abierta. Quiero seguir desgranando mis pensamientos, mis sentimientos, mis historias, mi música, mi vida... Quizá ya no lo haga de forma regular. A lo mejor un mes escribo todos los días y al siguiente no escribo ni una letra. A lo mejor un día copio y pego una canción, o la traduzco, o la canto. A lo mejor un día soy feliz y la felicidad me nace palabras. Otro día seré desgraciada y mis lágrimas supurarán a través de mis dedos para quedarse aquí instaladas, impresas en un papel virtual que no está aquí ni allí sino en todas partes. A veces contaré cuentos, reales o inventados, y otras me limitaré a mandar mensajes secretos a todos esos amores que me miran con cariño desde el otro lado. A veces mis mensajes serán respuestas desde el otro lado. Pero siempre, siempre, escribiré con el corazón en la mano. Y ya no volveré a escribir nada que no quiera realmente compartir con todos los que me rodean. Hoy es el primer día del resto de mi vida y a partir de ahora viviré cada instante como el último comienzo. Tiraré todos los lastres que me empujan hacia atrás y emprenderé el vuelo hacia el futuro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



